México: mamíferos del norte esperaron 3 millones de años

2026-08-02 06:58:29 - MUNDO

✨︎ Resumen (TL;DR):

Un estudio publicado el 30 de julio en Science sitúa hace 10 millones de años el inicio del intercambio de mamíferos entre las Américas.

Una colección mexicana casi duplicó el registro fósil de los últimos 12 millones de años; 4 de los 10 firmantes trabajan en la UNAM en Querétaro.

Coatíes, cacomixtles y roedores pequeños cruzaron primero; salvo los perezosos, los mamíferos grandes esperaron el puente terrestre.

Un estudio publicado el 30 de julio en Science y dirigido por Jack Tseng, paleontólogo y profesor de biología integrativa en la Universidad de California en Berkeley, sostiene que el intercambio de mamíferos entre Norteamérica y Sudamérica ya había comenzado hace 10 millones de años. Los fósiles mexicanos muestran que muchas especies del norte llegaron a lo que hoy es México y permanecieron allí durante millones de años, antes de que el istmo de Panamá se cerrara hace 2.8 millones de años. El resultado adelanta el calendario del Gran Intercambio Biótico Americano y coloca a México como un filtro previo al cruce hacia Sudamérica.

El Gran Intercambio Biótico Americano (GABI) es un episodio de mezcla de fauna terrestre entre Norteamérica y Sudamérica que se intensificó cuando el istmo de Panamá unió ambos continentes. La versión clásica lo ubica hace unos 3 millones de años.

Antes de ese enlace, Sudamérica llevaba decenas de millones de años aislada, con marsupiales, perezosos, gliptodontes y capibaras propios. El relato tradicional habla de camellos, caballos y animales de dientes de sable que bajaron del norte, mientras perezosos y marsupiales subieron. El nuevo análisis divide ese proceso en tres fases.

Te podría interesar:

Polen fósil revela cómo los helechos avivaron el fuego en el Triásico

Foto: Connor Scott McManus / Pexels

Corral de espera, entre 10 y 7 millones de años atrás. Los mamíferos del norte, sobre todo los grandes y adaptados a ambientes secos, se concentraron en el sur de Norteamérica y se diversificaron. Esa franja incluía el sur de Estados Unidos, México y parte de Centroamérica.

Fase de rezago, entre 7 y 3 millones de años atrás. Los primeros en avanzar al sur fueron los pequeños: parientes del mapache, como los coatíes, llamados tejones en el habla mexicana, los cacomixtles y roedores de talla chica. Cruzaron saltando de isla en isla por el Caribe o sobre balsas de vegetación. En sentido contrario, un solo grupo grande, el de los perezosos, avanzó hacia el norte.

Intercambio pleno, desde hace 2.8 millones de años. El cierre del istmo de Panamá dejó libre el paso para los mamíferos en ambas direcciones.

Tseng describió el proceso como una rampa que comenzó mucho antes de lo que se creía. Para él, el territorio mexicano funcionó como un filtro porque Norteamérica se angosta conforme baja y ese estrechamiento dejó pasar a unas especies, pero frenó a otras.

"Uno puede pensar en este efecto como un embudo con un cuello de botella", dijo Jack Tseng.

El paleontólogo también contó que le sorprendió la nitidez del patrón cuando el equipo incorporó los fósiles nuevos al análisis. Aunque Norteamérica estaba conectada de punta a punta durante ese periodo, el movimiento entre norte y sur apareció con claridad.

Tseng y sus colaboradores mexicanos llevan cerca de 15 años recogiendo fósiles en México, a partir de décadas de trabajo previo del paleontólogo Oscar Carranza-Castañeda. Entre todos, casi duplicaron el número de ejemplares de mamíferos conocidos para los últimos 12 millones de años.

El salto no vino de desenterrar el doble de material. El equipo integró artículos publicados en español, trabajos de revistas pequeñas y muestras de un museo del centro del país. Buena parte de esa evidencia ya existía, pero estaba dispersa.

De los 10 firmantes, 4 trabajan en la UNAM en Querétaro: Adolfo Pacheco-Castro, Oscar Carranza-Castañeda, José Jorge Aranda-Gómez y Julio César Chávez-Ambriz. La campaña de campo de 2022 se realizó en la cuenca de San Miguel de Allende, en Guanajuato.

Florida State University aportó la evidencia ambiental. Sus investigadores analizaron suelos antiguos y esmalte dental fosilizado recolectados en campo entre 2022 y 2024.

Los análisis de isótopos estables apuntan a que la aparición de sabanas atrajo a esa fauna. Los pastos C4, el grupo que incluye al maíz y la caña de azúcar, ya estaban en la zona hace 10 millones de años. Para hace 5 millones de años, dominaban la dieta de los primeros caballos.

"Los fósiles… son archivos valiosos de la vida y las condiciones ambientales del pasado", dijo Yang Wang, profesora de Geología y Ciencia Ambiental en Florida State.

El reparto no fue simétrico. Sudamérica registra hoy 217 géneros de mamíferos, y más de la mitad desciende de linajes que llegaron del norte. En sentido inverso, cerca de 10% de los mamíferos que viven actualmente en Norteamérica proviene de grupos surgidos en el sur.

Entre 10 y 7 millones de años atrás, la diversidad de mamíferos aumentó en las dos regiones, pero el pico registrado en México fue casi el doble del sudamericano. Mientras el clima se volvía más seco, seguían llegando especies del norte a competir por recursos limitados.

Los mamíferos del norte llegaron al puente con mayor talla corporal y tolerancia a la sequía. La fauna del sur, en cambio, había evolucionado desde la extinción de los dinosaurios en un continente aislado, tropical y húmedo.

Tseng añade un factor reproductivo. Los mamíferos placentarios paren crías que se independizan rápido, mientras que los marsupiales dependen del marsupio. El estudio plantea que esa diferencia favoreció a los primeros en la competencia.

Después del cierre del istmo, los depredadores marsupiales con dientes de sable del sur acabaron desplazados por Smilodon, el felino que aparece por miles en los pozos de brea de La Brea.

Alberto Boscaini, paleontólogo de la Universidad de Buenos Aires ajeno al estudio, dijo que el trabajo permite reescribir el calendario de la migración intercontinental y advirtió que los mamíferos del norte no eran biológicamente superiores.

"Adquirieron preadaptaciones que resultaron útiles en un momento de profundo cambio tectónico", explicó Alberto Boscaini.

Jenny McGuire, paleoecóloga del Instituto de Tecnología de Georgia y autora del comentario que Science publicó junto al estudio, señaló que la idea de México y Centroamérica como zona de adaptación ya aparecía en la literatura para las especies que subían desde el sur. El nuevo trabajo le da la vuelta a esa lectura.

Tseng no da por cerrado el caso. Su interpretación contradice a los geólogos que sostienen que hubo un puente terrestre desde un momento tan temprano como hace 15 millones de años y que las condiciones climáticas dictaron los pulsos de movimiento animal.

El equipo sostiene que el registro fósil no respalda esa versión del puente antiguo. Si el paso ya existía, queda por explicar qué evento climático habría impedido que todos esos mamíferos cruzaran entre 10 y 7 millones de años atrás.

El otro vacío está en Sudamérica. Xiaoming Wang, coautor del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, reconoce que el registro fósil sudamericano es menos abundante que el norteamericano y señala la falta de exploración como una de las razones.

Wang y Tseng ya trabajan con colegas sudamericanos para sumar fósiles y precisar qué grupos migraron y cuándo.

Tseng planteó una utilidad para el presente: los mismos rasgos que ayudaron a un mamífero a superar el cuello de botella hace millones de años podrían servir para anticipar qué especies nativas o invasoras prosperan o desaparecen a medida que cambia el clima.

Mike Stukel, director del Departamento de Ciencias de la Tierra, el Océano y la Atmósfera en Florida State, señaló que el experimento de mezcla que los humanos realizan hoy, al mover especies por el planeta a propósito o sin querer, tiene un precedente de 10 millones de años. La mitad de ese precedente ocurrió en territorio mexicano.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

Logo

Live Cosquín Rock 91.1 Capilla del Monte

Redes

Secciones